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2016.11.04 

La Comunidad celebra el mes de gratitud

“La gratitud debe ir adelante y no hacia atrás,” escribió Bill en una carta en 1959. “En otras palabras, si llevas el mensaje a otra gente, estarás haciendo el mejor pago posible por la ayuda que se te ha dado.”
Para muchos miembros de A.A., estas palabras, especial- mente cuando se combinan con la cita que aparece por todo el Libro Grande de que “la fe sin obras es fe muerta”, sirven como una receta segura de amor y servicio.
La gratitud es una parte integral de nuestra sobriedad — tanto a nivel individual como de grupo— y por más de 50 años la Comunidad se ha enfocado oficialmente en la gratitud en el mes de noviembre. Esta costumbre empezó en 1956 cuando la Sexta Conferencia de Servicios Generales aprobó una moción que pedía a la Oficina de Servicios Generales designar la semana de Acción de Gracias como la “Semana de gratitud de A.A.”
Agradecidos por la sobriedad que se les ha dado y deseosos de transmitirla, muchos grupos de A.A. aprovechan el mes de noviembre para abrir aun más ampliamente la puerta de la gratitud. Muchos grupos celebran reuniones de Tradiciones o sobre temas enfocados en la gratitud. Muchos celebran cenas de gratitud, en las que combinan las comidas caseras con reuniones de orador y compañerismo, alquilan locales y venden entradas para la comida, y envían los fondos recaudados a la Oficina de Servicios Generales o a su intergrupo/oficina central local. Al nivel personal, muchos miembros de A.A. están más ocupados que nunca, tratando de alcanzar a los Solitarios, a la gente con necesidades especiales, a los miembros de grupos minoritarios y a alcohólicos a quienes no se habían acercado previamente, encontrando sus propias formas especiales de dar gracias durante el Mes de Gratitud y durante todo el año.
A algunos grupos les gusta dedicar algún tiempo en noviembre a enfocarse en la historia de A.A. y recordar los lazos vitales de influencia espiritual, información y ayuda que los amigos no-A.A. aportaron a la Comunidad en sus primeros años — ayuda e influencia que siguen proporcionando hoy día. Por medio de efectuar reuniones de Libro Grande y reuniones centradas en la historia de A.A., o celebrar una noche de video de grupo en la que se exhiba “Huellas en el camino”, se puede cultivar y ampliar el crucial legado de servicio de A.A. y dar a los principiantes una sensación de conexión con el ilustre pasado de la Comunidad.
A un par de miembros canadienses se les ocurrió recientemente una idea innovadora para celebrar el mes de gratitud (octubre, en Canadá) y sugirieron contribuir con el precio de una botella de cerveza por cada año de sobriedad para comprar suscripciones al Grapevine para las instituciones locales. “A muchos miembros les pareció que era una buena idea,” dijo Jack S. de Sault Ste. Marie, “porque cuando ellos estaban encarcelados los Grapevines que recibieron les ayudaron a mantenerse sobrios.”
Al menos veinte miembros, con período de sobriedad de dos meses a cuarenta y tres años, donaron dinero para este propósito y Jack informó que “recolectamos suficiente dinero para diez suscripciones de tres años para las instituciones locales de Ontario, Canadá.”
La gratitud se puede expresar por medio de acciones grandes y pequeñas, y a algunos miembros de A.A. les parece que noviembre es una buena ocasión para invitar a un padrino o ahijado a almorzar, o para acercarse a los veteranos y a las personas que están de paso y se presentan en las reuniones de sus grupos base. Como se dice en el ensayo del Paso Doce en Doce Pasos y Doce Tradiciones: “Asistimos a las reuniones y escuchamos, no solamente para recibir algo, sino también para dar el consuelo y el apoyo que nuestra presencia puede significar para otros. Si nos toca a nosotros hablar en una reunión, de nuevo tratamos de llevar el mensaje de A.A. Ya sea que tengamos uno o muchos oyentes, sigue siendo un trabajo de Paso Doce.”