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2016.11.05 

I.P. Feria de doce días atrae voluntarios A.A. de todo el oeste de Nueva York

Antiguos y nuevos, los voluntarios llegan con entusiasmo
desde Búfalo, Cheektowaga, Jamestown, Niagara Falls,
Orchard Park y otros pueblos y ciudades que salpican el
oeste del estado de Nueva York. “Todos los años en agosto,
durante doce días, nos turnamos para atender un puesto de
A.A. en la Feria Anual del Condado de Erie que se celebra
en Hamburg,” dice Sally Ann C., coordinadora del Comité
de Información Pública del Area 50. “Casi un millón de
personas vistan la feria,” dice, “y nuestro objetivo es extender
la mano de A.A. a tantos alcohólicos, familiares y amigos
como podamos. También tenemos la esperanza de captar
el interés de algunos de los profesionales del campo del
alcoholismo que pasan por allí y ofrecerles información.”
El pasado mes de agosto, el stand de A.A. tuvo una nueva
atracción: un cartel de 8 pies de largo y dos de alto con las
palabras Alcohólicos Anónimos en blanco sobre un fondo
azul con un borde blanco. Dice Sally Ann: “Mi marido, John,
que también es miembro de A.A., construyó un soporte para
el cartel y lo arregló para que se pudiera alzar y bajar a voluntad.”
El stand estaba situado en una gran tienda con una brisa
agradable, dice, y estaba repleto de literatura de A.A., incluyendo
el Libro Grande, Doce y Doce, números del Grapevine,
listas de reuniones y folletos tales como “44 preguntas”, “A.A.
para la mujer”, “Los jóvenes y A.A.” y “¿Es A.A. para usted?”
Dice que “tener paquetes de ‘Lifesavers’ en el frente del
stand era una buena forma de romper el hielo.”
Alguna gente que se acercaba al stand “miraban y se iban
rápidamente,” dice ella. De los que se paraban, “ninguno admitió
tener un problema con el alcohol. Decían , ‘Tengo un amigo
— o familiar o compañero de trabajo — que bebe demasiado.’
Generalmente preguntaban: ‘¿Quién es usted?’… ‘¿Qué hace?’…
‘¿Trabaja para A.A.?’… ¿Es usted miembro de A.A.?’”
Para responder a la última pregunta, dice Sally, “No me
importaba decir a los visitantes que llevo 20 años sobria en
la Comunidad. Al explicarles que el alcoholismo es una
enfermedad, les decía que es la mejor enfermedad mortal
que conozco. El medicamento — A.A. — no duele, no puedes
tener una sobredosis, y puedes vivir con ella una vida
larga, cómoda y provechosa.”
Los voluntarios atendían el puesto por parejas, trabajando
turnos de 4 horas, desde la 10:00 a.m. hasta las 10:00 p.m.
durante los 12 días del evento. “El trabajo, como siempre,
requirió mucho tiempo, organización y energía,” dice Sally,
“pero encontrar voluntarios comprometidos no ha sido problema.
Se avisa de palabra que hay necesidad de ayuda, y
varios meses antes de la feria, publicamos un anuncio
pidiendo voluntarios en el boletín New Frontier de la oficina
central de Búfalo. Tenemos cuatro intergrupos/oficinas centrales
en 23 distritos, con unos 6,000 miembros de A.A.
Algunos ven el anuncio y llaman. Son trabajadores y están
llenos de entusiasmo, y un buen número de ellos llaman después de la feria para ofrecer su ayuda el año siguiente.”
Después de la feria de 2005, dice Sally Ann, “un voluntario
escribió al comité de I.P. diciendo: ‘Gracias por dejarme
ser parte de esto.’ Así nos sentimos todos. Llevar el mensaje en la feria es un trabajo de amor, y si directa o indirectamente podemos ayudar a un alcohólico o dos a encontrar la recuperación en A.A., eso es una gran recompensa.”