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2016.10.27 

La historia detrás del artículo de Jack Alexander sobre A.A.

El 1 de marzo de 1941, The Saturday Evening Post publicó un artículo titulado “Alcohólicos Anónimos: los esclavos de la bebida liberados ahora liberan a otros”, escrito por Jack Alexander. El artículo fue un acontecimiento decisivo en la historia de Alcohólicos Anónimos.
Foto sin fecha de Jack Alexander
La historia detrás del artículo comienza cuando el dueño de The Saturday Evening Post, Judge Curtis Bok, se enteró de la existencia de A.A. por mediación de dos amigos suyos. Tuvo interés en que el Post contara la historia de la organización y llamó a un bien conocido periodista de The Saturday Evening Post, Jack Alexander, para hacerlo.
Bill W., cofundador de Alcohólicos Anónimos, deseoso de dar a conocer el mensaje de A.A., se reunió con Alexander. Dio a Alexander acceso a los documentos de A.A., le ofreció un recorrido por los lugares de interés de A.A. y concertó entrevistas con los custodios no alcohólicos de la Junta de Servicios Generales y con los custodios miembros de A.A.
La correspondencia que mantuvieron Jack Alexander y Bill W. a principios de 1941 da muestra del entusiasmo que se sentía ante la expectativa de la publicación del artículo. El 4 de enero de 1941, Alexander escribió a Bill W. y le envió el manuscrito del artículo para que Bill lo leyera. El 6 de enero, Bill le contestó y en su respuesta se puede apreciar ese entusiasmo por la publicación del artículo. Bill escribió:
Me gustaría poder expresarte adecuadamente el sentimiento de gratitud que cada uno de nosotros siente por ti y por el Saturday Post por lo que está a punto de ocurrir. No te puedes imaginar el alivio directo de tanto sufrimiento que llegará a su fin gracias a tu pluma y tus buenos editores.
Por muchos días los A.A. brindaremos por ti - ¡con coca cola, claro!
Portada de The Saturday Evening Post, 1 de marzo, 1941
Después de la publicación del artículo el 1 de marzo de 1941, empezaron a afluir las solicitudes de información, manteniendo muy ocupado al exiguo personal de la “Sede de A.A.”, la precursora de la Oficina de Servicios Generales. El 12 de marzo de 1941, Ruth Hock, primera secretaria no alcohólica de A.A., escribió al Dr. Bob, cofundador de A.A., para ponerle al día de lo que estaba ocurriendo en Nueva York. Le dijo que la oficina había recibido una avalancha de solicitudes de información, 918 en 12 días como consecuencia directa del artículo.
Las oficinas de The Saturday Evening Post también recibieron una gran cantidad de solicitudes de información. Un boletín del Post del 26 de marzo de 1941 refleja la fuerza del artículo.
“Alcohólicos Anónimos – los esclavos de la bebida liberados ahora liberan a otros”, 1 de marzo de 1941
Después de la publicación del artículo de Jack Alexander sobre Alcohólicos Anónimos, la oficina del Post recibió una cantidad excepcionalmente grande de correo de sus lectores, en su mayor parte preguntando cómo se podía establecer contacto con los grupos que están haciendo este trabajo en diversas ciudades. Hubo varias llamadas a nuestras sucursales para solicitar información sobre organizaciones locales de este poco común grupo.
Ocho años después de la publicación del muy exitoso artículo del Saturday Evening Post de 1941, Bill W. escribió a Jack Alexander para hacerle una petición. Bill W. estaba interesado en un artículo de seguimiento y tenía la esperanza de que Alexander lo escribiera, y el 8 de junio de 1949, Bill W. escribió lo siguiente:
Si pudieras dedicarme un poco de tu tiempo, me gustaría ir a Philadelphia para verte. Hace ocho años el Saturday Evening Post sacó a AA de su etapa pionera y lo convirtió en un movimiento. Innumerables miles de personas deben su buena suerte, de hecho sus vidas, a lo que el Post hizo por ellas. Seguimos enviando por correo grandes cantidades de reimpresiones de tu artículo.
Hoy día AA rara vez pide publicidad. Supongo que la seguimos recibiendo en grandes cantidades debido en parte a esa razón. Pero ha llegado el momento en que se debe hacer una excepción.
El motivo de esta car