AA
2016.11.17 

“En la medida en que ya se encuentra en nuestra literatura de A.A.

información no anónima sobre nuestros cofundadores, la cual está disponible al público en general, se pueden dirigir solicitudes de información a estos textos. El despacho de Información Pública puede facilitar copias de dicha información a los medios de comunicación. No se debe ofrecer voluntariamente ni facilitar información adicional, por respeto a los principios de anonimato personal tradicionales de A.A., o por la alta estima que los cofundadores, como miembros de la Comunidad de Alcohólicos Anónimos, tenían por estos principios.
“No se debe facilitar información sobre otros miembros de A.A., antiguos o actuales, bajo ninguna circunstancia”.
P. ¿Hicieron los cofundadores mismos algún comentario alguna vez acerca del anonimato póstumo?
Imagen del folleto http://www.aa.org/assets/es_ES/sp-47_understandinganonymity.pdf (Este folleto fue actualizado por la 61ª Conferencia de Servicios Generales en mayo de 2011. El pasado otoño, el Comité de Información Pública de los custodios pidió que se actualizara la portada para comunicar mejor a los miembros que contiene una amplia variedad de información sobre el anonimato en los medios electrónicos y en las redes sociales, sobre el anonimato póstumo y cómo hablar acerca del anonimato con los miembros de su familia.)
R. En el libro A.A. llega a su mayoría de edad (págs. 136- 137), Bill escribe: “El Dr. Bob era en esencia una persona más humilde que yo. De alguna forma era una persona espiritual ‘natural’ y el anonimato le resultaba fácil. No podía entender por qué algunas personas necesitaban tanta publicidad. En los años precedentes a su muerte, su ejemplo personal de respeto al anonimato me ayudó mucho a guardar el mío propio. Recuerdo en particular, una conmovedora ocasión que creo que todos los A.A. debieran conocer. Cuando se supo con seguridad que el Dr. Bob tenía una afección mortal, algunos de sus amigos sugirieron que se erigiese un monumento o mausoleo en su honor y en el de su esposa Anne, algo digno de un fundador y su esposa. Naturalmente este fue un tributo muy espontáneo y natural. El comité llegó inclusive a mostrarle una maqueta del monumento propuesto. Contándome esto, el Dr. Bob se sonrió ampliamente y dijo: ‘Dios los bendiga. Tienen buena intención. Pero por amor de Dios, Bill, ¿por qué no nos entierran a ti y a mí como a los demás?’
“Un año después de su muerte visité el cementerio de Akron donde yacen el Dr. Bob y Anne. La sencilla lápida mortuoria no dice ni una palabra acerca de Alcohólicos Anónimos. Algunas personas pueden pensar que esta maravillosa pareja llevó demasiado lejos el anonimato personal cuando rehusaron tan firmemente usar las palabras ‘Alcohólicos Anónimos’ hasta en su losa mortuoria. Por mi parte, no lo creo así. A mí me parece que este conmovedor y final ejemplo de humildad tiene un valor más perdurable para A.A. que cualquier publicidad espectacular o mausoleo majestuoso”.
P. “Ya sé que en la literatura de A.A. Bill escribió mucho acerca del anonimato, pero estoy seguro que él no podía haber previsto la explosión tecnológica moderna. ¿Cómo protegemos el anonimato en línea?”
R. “La comunicación hoy día en A.A. fluye de un alcohólico a otro por medio de la tecnología punta, de una forma relativamente abierta que va evolucionando rápidamente. La protección del anonimato es una preocupación principal de los miembros que acceden al Internet en números cada vez más grandes.