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2016.11.19 

*C.C.P. (Cooperación con la Comunidad Profesional)*. Los enviados de las cortes:

la comunicación les facilita su transición a A.A. La experiencia indica que numerosos alcohólicos enviados a A.A. por los tribunales durante la ultima década están hoy cómodamente sobrios en la Comunidad. Esto ha ocurrido con regularidad principalmente en las áreas donde los comités de C.C.P. y los funcionarios de los tribunales han mantenido una comunicación clara y abierta. ¿Cómo se han enfrentado estas áreas con los problemas que se presentan desde la llegada de demasiados principiantes a un solo grupo hasta las rupturas de anonimato ocasionadas por "firmar" las pruebas de asistencia? Algunos grupos informan que muchos de los enviados por los tribunales (y por los centros de tratamiento) asisten de mala gana a las reuniones, no tienen "un deseo de dejar la bebida" y trastornan las reuniones. Otros han buscado medios para cortar la afluencia de enviados completamente. En un estado, los grupos se veían inundados con los enviados hasta tal grado que la asamblea de Área votó por no firmar las pruebas de asistencia. Estas y otras preocupaciones han presentado serios desafíos a los comités de C.C.P. a continuación aparecen varios enfoques que parecen haber dado resultados positivos para algunos comités que se han comunicado con la Oficina de Servicios Generales con el objetivo de compartirlos.
1. Facilitar al juez y a los funcionarios del programa una lista de todas las reuniones de A.A. dentro del área bajo la jurisdicción del tribunal y pedir que se envié a gente según un plan rotativo para evitar el atestamiento de una o dos reuniones.
2. Pedir a los oficiales de los programas de DWI (Conducción Bajo los Efectos del Alcohol) que envíen gente únicamente a las reuniones abiertas, en las que es más probable que "se saquen los tapones de los oídos y se los pongan en la boca" y hay menor probabilidad de que sean molestos. Una vez que sepan cómo funciona A.A., pueden tomar sus decisiones personales respecto a participar en las reuniones cerradas.
3. Efectuar reuniones de orientación de A.A. cada semana en el local del tribunal, con oradores representantes de todos los grupos del distrito, conforme a un plan rotativo. 0, cooperar con los tribunales y los funcionarios de libertad vigilada para celebrar reuniones en las "escuelas" de D.W.I.
4. En los casos en que el tribunal ha ordenado a los ofensores conseguir que se firmen las pruebas de asistencia en las reuniones de A.A.: Algunos grupos no las firman hasta cerrarse la reunión para así ayudar a controlar a los que se van antes del final. Otros tienen un sello que lleva impreso el nombre del grupo para así proteger el anonimato personal. Un grupo presenta a los enviados "fichas de deseo" por cada incremento de 24 horas de sobriedad y, en vez de considerar la tarjeta del tribunal como una "sentencia", la considera un "certificado de regalo".
5. Sobre todo, hay que comunicarse con los funcionarios del tribunal. Decirles que estamos dispuestos a cooperar con ellos; al mismo tiempo, no hacer ningún comentario acerca de su programa, ni decirles cómo deben hacer su trabajo. Si algunos de los programas del tribunal les están causando problemas a los grupos de A.A. del área, estudien posibles soluciones, y trabajen con los funcionarios para efectuarlas. Dos Guías disponibles en la G.S.O. para los comités de C.C.P., "Cooperación con las Cortes y Programas Parecidos" y "Formación de Grupos Locales de Cooperación con la Comunidad Profesional", han resultado de utilidad tanto para los comités de C.C.P. como para los miembros individuales que trabajan con los tribunales y la gente que nos envían. Sue J., de Westchester, N.Y., en un articulo publica do en "The Link", boletín del Área Sureste de Nueva York, describe la visita que su comité hizo reciente mente a la oficina local de libertad vigilada: "Nos acogieron no solo calurosamente sino entusiásticamente." Aunque se les había pedido que limitaran su presentación acerca de A.A. a