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2016.11.28 

*Hagamos que los principiantes se sientan especiales -no diferentes*

"Si eres recién llegado o acabas de volver," nuestro secretario dijo durante el descanso en una reunión de mi grupo base, "no te molestes en hacer ninguna contribución. Te necesitarnos más a ti que a tu dinero. "
"Debo de haber oído estas palabras en centenares de reuniones y nunca me han gustado," nos dice un miembro de la costa este, "pero esa vez me di repentina cuenta de por qué. Es decir a los recién llegados que son especiales y únicos y no tienen que participar en la Séptima Tradición de A.A. ’Dios mió,’ me dije, ’aquí tenemos a esa gente nueva que ya se siente como si fuera de otra planeta y les decimos que se queden así.-Se diferente, no eres uno de nosotros.
¡Vaya forma triste de excluirlos de lo que se supone que los va a ayudar a sentirse incluidos!
" La Séptima Tradición, recalca este miembro, "no trata solo del automantenimiento sino de la participación también: ’Admitimos ..... Entregamos nuestras vidas ..... Somos automantenidos ..... Claro que muchos llegamos en bancarrota (aunque siempre me las arreglaba milagrosamente para comprarme un trago). Echaba en la canasta en aquel entonces monedas de cinco o diez centavos; me guardaba mi billete de un dolar para cigarrillos; pero por lo menos participaba. Nadie me dijo que no lo hiciera y, además, se esperaba que lo hiciera. Al echar las monedas en la canasta, me sentía coma una parte importante de ese grupo-como si fuera un personaje rico que estuviera echando un billete de mil dólares.
Estaba participando en mí grupo base y sobre esta base estaba construyendo mí sobriedad. "Mis acciones me convertían en una parte de A.A. Tenía una sensación de pertenecer. Era miembro porque yo así lo decía. Por primera vez este egoísta, egocentrista, quería dar no solamente a los demás principiantes sino a la totalidad de A.A.- a mi grupo, mi área, mi Oficina de Servicios Generales, intergrupo-dar de todo corazón y de mi bolsillo. Como dijo Bill W., el cofundador de A.A., "hay un lugar donde se pueden mezclar la espiritualidad y el dinero.,. en la canasta." En nuestra Comunidad, el dinero es espiritual: la moneda de diez centavos que eché en la canasta se me devolvió transformada en amistades, en familia, y en ha oportunidad de servir. Todos a mi alrededor hacían lo mismo, y me di cuenta de que estaba en mi lugar. Me dan escalofríos de gratitud al recordado. En pocas palabras, decir al recién llegado ’te necesitamos más a ti que a tu dinero’ es una tontería. Necesitamos a los dos. Necesitamos a los recién llegados y su dinero - para que sepan que forman parte de nosotros y la totalidad de A.A. pueda ser automantenida, "Y todas las veces que los alcohólicos tacaños que llevamos algún tiempo sobrios dejamos pasar de largo la canasta? Tal vez meter la mano en el bolsillo para sacar algunas monedas es un ejercicio demasiado fuerte. Muchos de nosotros evitamos la canasta pero nos apresurarnos a renovar todos los años nuestro contrato con el gimnasio o vamos con nuestros amigos para tomar capuccinos de tres dólares. Se que cuando bebía solía gastar de $40 a $ 100 por noche; ahora que estoy sobrio me he vuelto muy ahorrativo a costa de A.A. "Ya que sé que no soy el único, mis queridos amigos, qué les parece las siguientes palabras para abrir la reunión: ’En A.A. no tenemos ni honorarios ni cuotas, pero si tenemos gastos, y si eres recién llegado o acabas de volver - , te agradecernos tu participación? -tu contribución ayuda a este grupo a ser automantenido y a mantener abiertas las puertas de A.A. para todos los que sufren del alcoholismo."
_Box459 oct-nov 1998._