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2016.10.29 

A.A. en el Polo Sur. "Cuando llegué a A.A., ya habla intentado suicidarme dos veces.

No obstante mi mayor temor era que no iba a poder divertirme cuando lograra mi sobriedad, si acaso lo hiciera. El Libro Grande me decía que encontraría el compañerismo en A.A. y me dije a mí mismo, ’Estupendo! Parece como la iglesia... este asunto de A.A. va a ser increíble.’ Pero pronto llegué a comprender que compañerismo significa estar con otros alcohólicos como yo, hablando de la sobriedad y de la recuperación. Creo que ese fue el mejor regalo que A.A. me ha dado, el que nunca volvería a sentarme solo en mí cuarto lamentándome de haber arruinado mi vida. La mayor parte del tiempo me he contentado con leer lo que otros dicen en mis reuniones (de A.A. por correo electrónico, y esto me ha ayudado muchísimo." En una comunicación por e-mail enviada desde el Polo Sur, Chris B. dice que "aunque con el factor viento la temperatura ha alcanzado los -104,7° F, el cielo aquí en el extremo sur del mundo se está poniendo muy brillante y en unos pocos días el sol se asomará en el horizonte. He estado atrapado aquí casi nueve meses con otras 28 personas y ninguna de ellas es miembro de A.A. Un par de personas de las que pasan el invierno aquí han expresado un interés en no beber. La mayoría de los que están aquí se dan cuenta de que no bebo, y algunos saben que soy miembro de A.A.." Ahora, dice Chris, "hay más de 150 personas en la base. En general, he mantenido mi anonimato y he intentado discretamente encontrar a ’amigos de Bill’ sin éxito. El consumo de alcohol y el ambiente festivo es parecido a lo que recuerdo de mis años en la universidad. Hay aquí un par de personas que no beben por sus propios extraños motivos pueden beber pero nos les gusta el efecto." Al reflexionar sobre los recientes meses de soledad, Chris ha llegado a la conclusión de que "no estoy hecho para ser un miembro aislado de A.A. Todavía estoy sobrio, gracias a Dios, y he intentado conectarme con algunas de las reuniones de A.A. por onda corta. Pero me he enterado de que, por la continua oscuridad, la atmósfera del Polo Sur no se ioniza y por lo tanto no transmite muy bien las ondas de radio. Así que he estado escuchando ruidos y algunas emisiones en español/alemán/ruso -me gusta imaginar que estoy escuchando una reunión. "Pero, el asunto se pone aún más extraño. Alrededor de las 4:00 de la mañana me voy a la sala de ejercicios y pongo una cinta de A.A. (muchas gracias, Kay-Gee Tapes de Mission, Kansas) o una cinta del Libro Grande. Paso horas yendo y viniendo de un lado al otro de la habitación entre las pesas y las bicicletas mientras escucho las cintas. Me las he arreglado para enviar algunas cartas a mi padrino por el servicio polar de correos que se ofrece a la gente aquí. El me responde y me dice que me ponga en acción y trate de ayudar a alguien. Mientras tanto, mis colegas del equipo de investigaciones siguen tratándome como si fuera un pistolero loco atrincherado en casa: ’Cálmate, Chris, tranquilízate. Todo estará bien. Ahora, te rogamos que sueltes a los secuestrados y cualesquier datos que hayas recogido....... Al acercarse al fin de su proyecto y preparase a volver a los Estados Unidos, Chris dice que las cosas más importante que ha aprendido durante sus días fríos y oscuros en el Polo Sur es: "lo importante que es para mi cordura la relación que tengo con otra gente. Más aún que el calor y la luz de mí hogar, lo que extraño son mis amigos de la Comunidad. Estoy agradecido a quienes me han estado urgiendo a que me mantenga sobrio y en contacto con ellos, y doy las gracias a todos los que han estado trabajando para hacer posible que A.A. prospere en línea."
Box459 navideña 1996