AA
2016.12.04 

"Fin de año para un alcohólico”. Empieza desde diciembre con su alegría...

es muy cierto; para toda la humanidad, son muy gratos estos días; son fechas memorables que resaltan las emociones: gratos recuerdos, remembranzas del ayer, inolvidables sucesos. No obstante, hay un pequeño porcentaje de seres, que quizá no supimos aprovechar el significado de tan memorables hechos: los enfermos del alcoholismo. Engolosinados en la algarabía fiestera; caímos en el aturdimiento del desenfreno de la ingesta alcohólica. Cuántas veces en los tormentosos guayabos; tuvimos que llorar; en vez de pasarla contentos y felices con nuestros seres queridos.
Felizmente pudimos recapacitar a tiempo; hoy le damos gracias a Dios, de gozar normalmente sin ingerir una gota de alcohol, que para nosotros está vedado. Los privilegiados miembros de AA tomamos esta celebración igual a cualquier otra época del año; sólo que el cuidado mental y emocional debe de ser mayor. Esto con el fin de no dejarnos influenciar o enfrascar en la aparente felicidad y dicha; de quienes no les hace daño, esa fatal dosis para el enfermo alcohólico. Hay algo muy importante que si debemos aprovechar: con nuestro ejemplo, buenas costumbres y acciones positivas, llevar el mensaje a aquellos que transitan a nuestro lado, muriéndose de esta dolencia. Nuevamente estamos gozando del privilegio de una vida sobria y feliz. Qué sea este diciembre y este fin de año un tiempo pletórico de bienestar y de amor, aliado de sus seres queridos. Dios nos bendice dándome una vida placentera pero en sobriedad.
Pablo B
Grupo V Tradición. Bucaramanga.
AA El Mensaje diciembre 2016