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2018.04.09 

Inmediatamente. Esto quiere decir, que damos el Paso Cuatro inmediatamente después de dar el Paso Tres.

Nos tenemos que deshacer de esas cosas que nos han estado bloqueando con Dios, si no, ese contacto inicial que hicimos con nuestro Creador, no durará.
Establezcamos una línea directa de comunicación con Dios, por medio de eliminar esos aspectos de nuestra personalidad que nos han mantenido en la oscuridad. El licor no fue más que un síntoma. Seguro el alcohol nos ha separado de Dios, pero una vez que hemos dejado de beber, seguimos separados del Creador debido a nuestra condición de carácter.
“Consecuentemente, empezamos a hacer un inventario personal. Este era el Cuarto Paso. Un negocio del cual no se hace un inventario con regularidad, va generalmente a la quiebra. El inventario comercial es un proceso para encontrar y encarar los hechos. Es un esfuerzo para encontrar la realidad de la existencia de las mercancías que se tienen. Uno de los fines es encontrar cual es la mercancía deteriorada o inservible que hay, para deshacerse prontamente de ella sin lamentarlo”.
Por lo tanto, vamos a efectuar el equivalente a un inventario comercial en nuestras vidas. Eso quiere decir, que vamos a ver lo servible y lo inservible: acentuar lo positivo y eliminar lo negativo.
¿Cómo debemos hacer el inventario del Cuarto Paso?:
“Nosotros hicimos exactamente lo mismo con nuestras vidas. Hicimos inventario honradamente. Primero, buscamos las fallas de nuestro carácter que causaron nuestro fracaso. Estando convencidos de que el ego, manifestado en distintas formas, nos había vencido, consideramos sus manifestaciones comunes…
Miremos en retrospectiva nuestras vidas. Solamente contaban la entereza y la honradez. Cuando terminamos, consideramos cuidadosamente el resultado”.
Se sugiere que completemos el inventario de una sentada… se puede llevar el tiempo que quesea, siempre y cuando lo tengamos listo y lo compartamos con un padrino o acompañante espiritual.
Ahora, veamos que es lo que vamos a escribir:
“El resentimiento es el ofensor número uno. Destruye más alcohólicos que otra cosa. De este se derivan todas las formas de enfermedad espiritual...Cuando tratamos los resentimientos los escribimos en un papel. Hicimos una lista de personas, instituciones o principios con los que estábamos molestos...
…Es evidente que una vida en la que hay resentimientos profundos solo conduce a la futileza y a la infelicidad. En el grado exacto en que permitimos que esto ocurra, malgastamos unas horas que pudieron haber sido algo que valiera la pena. Pero con el alcohólico, cuya esperanza es el mantenimiento y el desarrollo de una experiencia espiritual, este asunto de los resentimientos es infinitamente grave. Nosotros nos dimos cuenta de que es fatal porque cuando estamos abrigando estos sentimientos nos cerramos a la luz del espíritu. La locura del alcohol regresa y volvemos a beber; y para nosotros beber es morir...
…Refiriéndonos una vez más a nuestra lista, quitando de nuestras mentes los errores que los demás habían cometido, buscamos resueltamente nuestras propias faltas. ¿Cuándo habíamos sido egoístas, faltos de honradez y habíamos tenido miedo? Aunque no enteramente culpables de una situación, tratamos de hacer a un lado completamente a la otra persona involucrada en ella. ¿En qué estaba nuestra culpabilidad? El inventario era nuestro inventario y no del otro. Cuando nos dábamos cuenta de nuestras faltas las apuntábamos. Las poníamos frente a nosotros en blanco y negro. Admitíamos honradamente nuestras faltas y estábamos dispuestos a enmendarlas”.
¿De egoístas, faltos de honradez y miedosos a honestos, auténticos, desinteresados y amorosos?
Necesitamos saber en que camino estamos. ¿Nos estamos moviendo hacia el Reino del Espíritu o continuamos hundiéndonos en ese miserable pantano de la auto conmiseración? Es nuestro egoísmo y nuestra concentración en nosotros mismos lo que nos mantiene bloqueados de nuestro Creador y nos impide encontrar una solución espiritual a nuestro alcoholismo.