AA
2016.12.06 

En la canasta: donde se mezclan el dinero y la espiritualidad

Hace varios años, algunos dedicados miembros de A.A. del condado de Broward, Florida, reinventaron el Plan de Aniversario, y gracias a su popularidad lo volvieron a revitalizar el pasado otoño en un colorido puesto en la Conferencia del Área Sur de Florida celebrada en Boca Ratón.
El Plan de Aniversario, explica Ildiko R., de Pompano Beach, Florida, es otro ejemplo del ‘sombrero’ de A.A. en donde ‘la espiritualidad y el dinero se pueden mezclar,’ como dijo nuestro cofundador Bill W. Ofrece a los miembros una forma de celebrar sus aniversarios personales y de grupo, y por medio del cual los miembros pueden contribuir un dólar o más por cada año de sobriedad y enviar ese dinero a la Oficina de Servicios Generales para los servicios mundiales de A.A.
Ildiko era miembro del primer grupo de A.A. que se formó en su nativa ciudad de Budapest en 1987, y llevó la bandera de Hungría en la ceremonia de apertura de la Convención Internacional de 1995 de San Diego. Metida hasta las cejas en el servicio durante la mayor parte de sus 20 años en A.A., dice que trabajar en el puesto ha sido una “cosa familiar de A.A.” En 1997, recuerda ella, “aprendí mucho de los trabajos de mi antigua madrina Joyce K., quien con su esposo, el entonces delegado del Sur de Florida John K., y otros miembros del nuevo Comité de Plan de Aniversario de área, habían montado un puesto en la asamblea trimestral de A.A. en Sarasota.” Luego, a principios de este año, dice Ildiko, “cuando mi madrina y delegada Norma W. me pidió que le ayudara a montar un puesto similar en Boca Ratón, ella se encontraba muy enferma. Sabiendo que le quedaba muy poco tiempo con nosotros, yo quería hacer que el puesto fuera lo mejor posible. Cuando lo vio Norma se puso muy contenta. Falleció tres semanas después, en noviembre.”
El Plan de Aniversario fue concebido durante un descanso para café en la Convención del Estado de Oklahoma en 1954. El delegado Ab A. fue “inspirado”, dijo más tarde, por su compañero de A.A. Ted R., que tuvo “la gran idea” de que a los miembros les podría gustar celebrar su sobriedad “devolviendo a la OSG”, a razón de un dólar por año de sobriedad, en sus aniversarios de A.A. Ab probó la sugerencia con los miembros de su ciudad, Tulsa; la idea arraigó produciendo resultados espectaculares: las contribuciones a la OSG casi se duplicaron en el siguiente año. La idea se propagó rápidamente por los EE.UU. y Canadá, y en 1956 la Conferencia de Servicios Generales aprobó el Plan del Fondo de Aniversario, por medio del cual los miembros antiguos recordarían sus responsabilidades con la OSG a otros miembros de A.A.
En una reunión de estatal de A.A. en Great Bend, Kansas, en 1956, Ab dijo: “La forma en que abordamos a estos veteranos es la siguiente: les preguntamos si les gustaría hacer un pequeño trabajo de Paso Doce con dinero… Los alcohólicos tenemos la suerte de tener dos cumpleaños: el primero es para celebrar el día en que Dios nos dio vida y alma, y en ese día recibimos regalos. Luego se presentó el alcohol y las equivocaciones, y perdimos nuestra alma; la perdimos y casi perdimos la vida. Más tarde se presentó esta gran filosofía de A.A. y por medio de ella volvimos a encontrar nuestra alma, y por eso debemos dar de nosotros mismos con gratitud.”
En 1961 el Comité Finanzas de los custodios recomendó la adopción o el uso del llamado Plan de Aniversario. Produjo efecto inmediatamente, y los miembros de A.A. empezaron a contribuir anualmente una cantidad equivalente al número de años que habían estado sobrios. Ese mismo año se reafirmó la conveniencia de una contribución anual de $3 dólares por miembro. Dos años más tarde, en 1963, la Conferencia volvió a enfatizar la contribución anual de $3 dólares, enfocándose en la naturaleza de esta contribución como una responsabilidad individual. Y en 1973 la Conferencia recomendó que la cantidad se aumentara a $3.65, es decir, un regalo de sobriedad de un centavo al día.