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2016.12.10 

No obstante, un domingo por la tarde, en mayo de 1939, tuvo lugar la primera reunión de lo que

llegaría a ser el Grupo New Jersey de Alcohólicos Anónimos en la casa de Hank y Kathleen en Upper Montclair, y las reuniones que anteriormente se habían celebrado en Brooklyn se efectuaron en New Jersey las siguientes cinco o seis semanas. “Las reuniones empezaban a las 4:00 de la tarde”, indica el boletín de área, “y duraban casi toda la noche. En la primera parte había diversos oradores, según Jimmy B. que estaba viviendo en la casa de Hank y Kathleen en aquel entonces. Eran reuniones de cena, y Herb D. de South Orange se hacía cargo de los gastos del abundante festín. Las mujeres siempre asistían a estas reuniones junto con sus esposos.
Algunos meses después, el 22 de octubre de 1939, se celebró la primera reunión pública de Alcohólicos Anónimos de New Jersey en el Centro Comunitario de South Orange, en el que los miembros de A.A. locales hicieron los arreglos necesarios en el lugar público de reunión para acomodar a la creciente comunidad.
“El Grupo de New Jersey tenía ahora de 25 a 30 miembros que asistían a las reuniones los domingos por la tarde a la 5:30”, sigue diciendo el artículo del boletín, “marcando el comienzo
de las reuniones regulares del domingo por la tarde celebradas en el centro comunitario. Este grupo fue el que se convertiría en el ‘Grupo Madre’ de todo New Jersey. Posteriormente este grupo sería familiarmente conocido como el Grupo South Orange del domingo por la tarde”.
Reflejando la experiencia de los miembros pioneros de New Jersey relacionada con el Grupo South Orange, uno de los primeros asistentes compartió su experiencia en la historia
“Las penas de Joe”, que apareció publicada originalmente en la segunda edición del Libro Grande (en inglés), y que luego dejó de publicarse en las siguientes ediciones para aparecer
recopilada más tarde en el libro Experiencia, fortaleza y esperanza.
“A principios de 1939, cuando el libro de A.A. estaba recién salido de imprenta, me llamaron para que fuera a la consulta del médico, el jefe clínico del Hospital del Estado. Allí estaba uno de los fundadores de A.A. con otros cinco hombres miembros de A.A. que estaban tratando de introducir A.A. en el hospital. La forma en que me presentaron A.A., este médico me dijo: ‘La profesión médica no tiene nada que ofrecerte. Los clérigos no tienen nada que ofrecerte. Nadie en este mundo de Dios te puede ayudar. Eres un alcohólico crónico, y ya está’.
Luego me dijo: ‘Tal vez estos hombres y este libro te pueden ayudar’.
“Leí el libro. Mientras tanto celebraban reuniones en South Orange, New Jersey. Había un grupo de South Orange que venía al hospital y se llevaban a algunos de los muchachos a una
reunión y los traían de vuelta. Yo quería saber qué pasaba en esas reuniones. Me dirigí a uno de los muchachos que estaba allí y le dije, ‘¿de qué van esas reuniones?’ Me dijo, ‘es un grupo
de gente que van allí e intercambian sus historias. Hablan unos con otros y tú hablas con ellos. Todos son un grupo de exborrachos. Y todos tienen un aspecto feliz. Se divierten mucho, van bien vestidos con camisa y corbata. Unos trabajan y otros no, pero todos están felices….’
“Yo nunca había estado en toda mi vida en una reunión en la que había un grupo de alcohólicos y nadie tenía una botella.
Así que le pedí permiso al médico y me dejó ir a la reunión….
Fui a reuniones de A.A. durante unos siete meses y perdí la idea de beber. Ya no pensaba más en eso. Me sentí asombrado cuando me llamaron a la consulta del médico y este me dijo que iba a salir del hospital ‘en libertad condicional’. Me dieron un año de libertad condicional y en mi tarjeta decía que estaba ‘en la custodia de su esposa y de A.A.’”
Los miembros del Grupo New Jersey en aquel tiempo eran de más de veintitrés pueblos y en 1941, el grupo dio origen a sus vástagos. El segundo grupo del norte de New Jersey fue el Grupo Morristown, seguido de grupos en Englewood y Fairlawn, y años más tarde proliferaron grupos en Newark, Bloomfield y Montclair.