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2019.02.06 

Ella decidió compartir sus inquietudes con el comité de CCP local que estaba ayudando a los estudiantes de enfermería.

“Con toda seguridad yo no estaba esperando que dejasen de tender la mano a los profesionales”, dijo ella. “Simplemente pensé que una mayor comunicación con los grupos locales acerca de este tipo de esfuerzos podría servir de ayuda a todos los involucrados. De esa manera, los miembros de A.A. que no quieran encontrarse con un grupo de profesionales no alcohólicos en una reunión pueden enterarse de que se han enviado esas invitaciones, y pueden tomar mejores decisiones acerca de las reuniones a las que desean asistir –– y mantener el nivel de anonimato que deseen”.
En su ensayo sobre la Duodécima Tradición, Bill W. nos ofrece un claro límite referente al anonimato al nivel de los medios de comunicación públicos: “A este nivel (la prensa, la radio, el cine, la televisión), la única respuesta posible era el anonimato — un cien por cien de anonimato”. En 2013, la Conferencia de Servicios Generales afirmó que “el Internet, los medios sociales y todas las formas de comunicaciones públicas” se incluyen en este nivel (ver “Anonimato en línea”).
Tener esa información es vital para entender el principio de anonimato –– pero como estos miembros han descubierto, la práctica de este vital principio espiritual también requiere sentido común, conversación sincera, y una amable preocupación por el bienestar de los demás.
Reimpreso de Box 4-5-9 (Edición Invierno 2015) con permiso de A.A. World Services, Inc.