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2019.07.31 

I.P. "...al nivel de la prensa,. la radio y el cine"

El artículo que sigue fue escrito por un miembro de A.A., periodista y ejecutivo de relaciones públicas, quien estuvo encargado de la tribuna de prensa en la Convención Internacional. Nos ayuda a reconocer lo difícil que es el trabajo de I.P., y lo gratificante que puede ser cuando se hace de forma apropiada.
Las actividades de I.P. de A.A. empiezan con las restricciones que nos imponemos a nosotros mismos,
las cuales a menudo son mal interpretadas por la prensa, la radio y la televisión. La principal desviación de la norma es nuestra devoción al principio de anonimato a nivel de los medios de comunicación. La segunda radica en el hecho de que A.A. busca más atraer que promocionar. Por tanto, los comités de I.P. de las entidades A.A. deben servir a la prensa, llevar el mensaje, y al mismo tiempo atenerse fielmente a los reglamentos que nos imponemos a nosotros mismos y que se aplican a todos los miembros del programa.
Como consecuencia, el trabajo del coordinador de un comité de I.P., requiere mucha delicadeza, y frecuentemente es difícil definir con exactitud la diferencia sutil que existe entre la atracción y la promoción.
No obstante, podemos tomar como ejemplo el artículo, casi venerado, escrito por Jack Alexander en 1941 que fue publicado en el Saturday Evening Post, una revista semanal que en aquella época se podía encontrar en las casas de millones de familias norteamericanas.
El señor Alexander y la redacción del "Post" lo hicieron todo. Claramente se podía ver que el escritor estaba bien informado, y la obra misma demostró que tenla sensibilidad y comprensión de la misión de A.A. Bill W. y Dr. Bob, los co-fundadores de A.A., ayudaron a Alexander, facilitándole datos que le hicieron posible escribir una historia inspiradora y exacta. Así los co-fundadores se atuvieron a las Tradiciones, respetaron los principios por los cuales vivimos y obtuvieron la ayuda de la prensa para llevar el mensaje.
Desde entonces, los medios de comunicación nos han sido de gran valor y les debemos gratitud por habernos tratado con respeto. Esto no significa que no hubiera nunca violaciones del anonimato en los periódicos, revistas, libros, o en los programas de radio y televisión; sin embargo, tenemos que reconocer que la mayor parte de dichas violaciones fue causada por miembros individuales de A.A. que no respetaban el principio de anonimato.
En la Convención Internacional de 1985, en Montreal, gozamos de una cooperación ejemplar con los diferentes medios de comunicación. En los pocos casos en que se publicaron fotografías de cara, solo aparecieron en las leyendas, los nombres de pila; además, al investigar estos casos, encontramos que la redacción del periódico en cuestión tenía el permiso de estas personas, quienes habían dicho que no tenían ningún inconveniente en que se sacaran sus fotos. Ninguno de los artículos que procedían de la tribuna de prensa de la Convención quebranto la Tradición de A.A.
Los procedimientos que se adoptaron respecto a los reportajes de la prensa, la radio y la televisión, en Montreal, fueron formulados con intención de "servir" más que "promocionar." Varios meses antes de la Convención, se escribió y se envió a los principales medios de comunicación en los EE.UU. y Canadá, un memorándum para redactores y directores de noticias.
Este memorándum anunciaba que la Convención Internacional tendría lugar en Montreal y que conmemoraría el quincuagésimo aniversario del nacimiento de la Comunidad. En él se decía que habría una tribuna de prensa para "ayudar a periodistas, fotógrafos, y comentaristas," y también que se facilitarían credenciales de prensa a los que quisieran hacer reportajes acerca de la Convención.