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2020.04.05 

Hacer A.A. accesible a los alcohólicos con necesidades especiales

En el sur de Florida, un principiante joven deshabilitado utiliza su libro de reuniones codificado para encontrar una reunión de A.A. accesible para sillas de ruedas. En Washington D.C., una mujer ciega toma del brazo a un miembro de A.A. que la acompaña a una reunión de su grupo base. Y en California, un miembro confinado en casa sonríe al ver llegar a tres amigos, miembros de A.A., para su reunión semanal.
Ellos también se sonríen porque han esperado tan ilusionados como él este momento.
Estas situaciones, anteriormente raras, son cada vez más habituales a medida que los A.A. de los Estados Unidos y Canadá, junto con la Oficina de Servicios Generales de Nueva York, incrementan sus esfuerzos para hacer que A.A. sea accesible a los alcohólicos con necesidades especiales. En la OSG, Gayle S.R. sirve en el despacho de Nombramientos/ Necesidades Especiales. La responsabilidad de Necesidades Especiales fue transferida recientemente a Servicios a los Grupos, explica ella, “para dedicar más tiempo y trabajo a la comunicación con los comités de accesibilidades/ necesidades especiales de la Comunidad.”
En los primeros días, los miembros de A.A. ayudaban a los miembros con necesidades especiales por iniciativa personal, pero no de manera organizada. Luego, a mediados de la década de los 70, las numerosas solicitudes de información sobre cómo ayudar a los alcohólicos con impedimentos auditivos incitaron a la OSG a preparar unas “Guías sobre cómo llevar el mensaje a los alcohólicos sordos.” Años más tarde, se preparó la “Guía sobre cómo servir a los alcohólicos con necesidades especiales” para asistir a los miembros locales en sus trabajos de ayudar a los alcohólicos con casi todo tipo de impedimentos. Y hoy día hay una abundancia de materiales de servicio para los alcohólicos con necesidades especiales—desde el Libro Grande, Doce y Doce y otra literatura de A.A. en Braille hasta videos con subtítulos y literatura fácil de leer, gran parte de la cual está traducida al español, al francés y a otros idiomas.
En la década de los 80, las áreas del Este de Missouri y del Norte de Florida, entre otras, fueron pioneras en la formación de comités de necesidades especiales. Y en el Noroeste de Pennsylvania había un incipiente Comité de Necesidades Especiales/Accesibilidades, pero era más conocido por el nombre de Amigos de Rita porque, según explicó Charlie B., miembro en aquella época, “el trabajo de Paso Doce que hacemos— llevar reuniones a los miembros confinados en casa—empezó con ella, cuando se encontraba demasiado enferma para salir de su casa.” Y durante años muchos de los alcohólicos confinados en casa han obtenido fortaleza por medio de su participación en el boletín global bimensual Loners-Internationalists Meeting (LIM) donde se les conoce como “Hogareños.”
Hoy día, dice Gayle, “hay unos 39 comités de necesidades especiales a nivel de área y 94 a nivel de distrito, que trabajan diligentemente para llegar a los alcohólicos con diversas dificultades de accesibilidad. Se ha hecho mucho trabajo, pero aún queda mucho por hacer.”
Micho N., que coordina el Comité de Necesidades Especiales/Accesibilidades del Sur de Wisconsin y es ciego, está totalmente de acuerdo. Micho informa que “unos ocho distritos están representados por nuestro comité de necesidades especiales que es muy activo. El año pasado el comité preparó un documento de autoevaluación para que los grupos pudieran hacer su inventario de accesibilidad con preguntas tales como: ¿Hay estacionamiento para inhabilitados cerca de la entrada de su lugar de reunión? ¿Hay acceso para sillas de ruedas? ¿Hay escalones? Si hay escaleras, ¿hay elevador? ¿Hay cuartos de baño en el mismo piso que la sala de reunión? ¿Son accesibles para sillas de ruedas? ¿Hay en su grupo miembros sordos o duros de oído, y si es así, hay alguien disponible para traducir lo que se dice al lenguaje por señas americano (ASL)?